La x marca el lugar.

Tinta Irreversible.

Polosecki es una revista.

Polosecki es una de esas revistas que deberían darle a cada uno de esos viajeros que se niegan a ser turistas y que cuando pasan por Córdoba van en busca de algo más que los habituales atractivos. A esas personas que tienen la extraña intención de conocer el alma de las cosas.
No es seguro que Polosecki retrate con tanta precisión el alma de Córdoba, pero es un zoom bastante poderoso sobre algunas de sus zonas más oscuras y encantadoras.

“Hay algo peor que la angustia de la página en blanco.
Algo peor que no tener ninguna historia que contar:
es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas.”


martes, 11 de junio de 2013

Tres poemas inéditos. Por Elena Aniballi



1-

soy tan de Dios como una hoja

un perro

un tramo de alambre



pero algo en mí

un monito parlante, un monito

ansioso y rebelado, no se conforma

con abrir la granada y ver

chorrear sus jugos



quiere, además, la gracia

del nombre, la gracia

de la garganta sin sus cuerdas

sin el buitre especular del silencio



sin el humo que ahoga, o la niebla

que enturbia el mundo



yo vine a exigir ese derecho



porque nada gano o pierdo

en todo lo perdido



porque no me importa, si en este salto,

el monito que soy, se cae

en la noche

y descubre, en la encía,

el sabor eterno de la sangre

la verdad de la herida


2-


compro azúcar, café, cigarrillos

pero no los toco



dejo que el deseo por eso o

lo otro

se vuelva

una piedra dura y consistente, una piedra

donde encerrar al demonio

o un guante

en que calce la tersa mano

de matar



no he aprendido nada del dolor

ni en el dolor



salvo la memoria de la noche, su tajo

de silencio

no he aprendido nada



compro azúcar, café, cigarrillos,

pero no los toco



¿qué haría con eso en la boca?



¿en qué saliva se diluye

la densa hostia de la felicidad,

su magro espejismo?


3-

te dio miedo la ahorcada en la pieza?

te dio miedo la grieta en la bañera?

la falta

de luz

en la casa?



alguna vez contaste a tus muertos que cuando pasan

a tu lado

dejan un perfume a rosa y podredumbre?



te corriste de la vereda de la loca

empuñando, no sé

tus razones

tu lógica

tus bienes a resguardo del tiempo?



yo sé que abajo de mi rostro, un rostro

muere



que su cáscara, sus simetrías, dejan paso

a un desaliño de huesos

y flores



y que algo más alto, más oscuro, llega por mí

y no es el ángel


  

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