La x marca el lugar.

Tinta Irreversible.

Polosecki es una revista.

Polosecki es una de esas revistas que deberían darle a cada uno de esos viajeros que se niegan a ser turistas y que cuando pasan por Córdoba van en busca de algo más que los habituales atractivos. A esas personas que tienen la extraña intención de conocer el alma de las cosas.
No es seguro que Polosecki retrate con tanta precisión el alma de Córdoba, pero es un zoom bastante poderoso sobre algunas de sus zonas más oscuras y encantadoras.

“Hay algo peor que la angustia de la página en blanco.
Algo peor que no tener ninguna historia que contar:
es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas.”


martes, 11 de junio de 2013

Una campera de cuero y una ginebra. Por Carlos Rolando



La primera vez que tomé ginebra fué en el primer show de Las Pelotas. Estaba en el camarín con la banda, Germán Daffunchio abrió una botella y brindó por el espíritu de Luca. Tomé un sorbo y fué como si Prodan revivía en ese lugar.
La segunda fue cuando mi amigo Fernando D´Addario, editor del suplemento espectáculos de Página 12, en aquel entonces, un periodista de ese diario, me presentó a un tal Polo. “Cuando era adolescente fuimos a lo de las locas en bicicleta. Yo llevé a un amigo en el manubrio porque no tenía portaequipaje”, conté yo riéndome de la travesura. Polo no esgrimió una sonrisa. Venía de hacer un informe sobre las chicas que cobran por darte placer. El que hablaba era su camarógrafo. Polo, al igual que Luca, tomaba ginebra. Luca vino a la Argentina escapando de la heroína, pero ella en este país también lo encontró. Polo escapaba de ser reconocido. Tal vez, los tormentos que tenía de niño, de grande o que puta madre lo llevó a arrojarse debajo de un tren. Tanto Luca como Polo usaban campera de cuero negra. Yo nunca le conté a Polo que había conocido a Luca Prodan en Mar del Plata. En un recital que organizó el actual ministro de economía de Cristina Fernández de Kirchner. Tampoco le pregunté a Polosecki si había conocido al líder de Sumo. Luca murió un 22 de diciembre y Fabián un 3 del mismo mes. Nueve años separan ambas muertes.
La tercera vez que tomo ginebra es en estos momentos. En el que estoy escribiendo esta especie de nota y recordando lo callado que era Polo. Se lo hice saber a una persona que estaba en la mesa del bar. “Está cansado”, me dijo. Segundos más tarde llegó un actor que no era conocido. Era Pablo Echarri. El lugar dónde estábamos reunidos era de él.




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