La x marca el lugar.

Tinta Irreversible.

Polosecki es una revista.

Polosecki es una de esas revistas que deberían darle a cada uno de esos viajeros que se niegan a ser turistas y que cuando pasan por Córdoba van en busca de algo más que los habituales atractivos. A esas personas que tienen la extraña intención de conocer el alma de las cosas.
No es seguro que Polosecki retrate con tanta precisión el alma de Córdoba, pero es un zoom bastante poderoso sobre algunas de sus zonas más oscuras y encantadoras.

“Hay algo peor que la angustia de la página en blanco.
Algo peor que no tener ninguna historia que contar:
es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas.”


miércoles, 3 de julio de 2013

Militante Cero. Por Emanuel Gatto

1

Piensa no tener mascotas
para aprovechar los espacios,
distancias atornilladas por el olor
a alfombra del día después.
Se mueve a lo Cassius Clay
con la agenda atrincherada
en una fuente de mármol.
El punto es conocer las zonas,
los nombres de los cuerpos,
la ventaja de mudar  signos.
Olfatea  los restos de langostas
olvidando aprender el procedimiento,
deshace  el suspenso 
con manteles rojos.
En la ducha,
un jabón amarillo
suena en si bemol.
Palo de agua con olor naftalina,
toallas que escupen gotas
en la supremacía del Yo
y acaban latiendo
con el pullover escote en V.
Flotan las ruinas de Varsovia
en el piso parquet;
en las botellas de plástico
guarda  pilas
para desestabilizar al mercado.
Toda la tarde con la campera taxidriver,
la política hecha con boina parisina.
Palestina se debate
en un patio con malvones,
películas suecas
subtituladas al francés,
en la compañía de la novia M.
Sale al día,
estorba los autos
por el bostezo de la ciudad.
Para el colectivo con mano proletaria,
en las esquinas: los cuadros venden  la revista "Para Haití".
 

2

Quiere escribir sobre el origen,
lee y estudia las especies en extinción.
 BRUMA es una palabra demasiado usada
por las generaciones huérfanas,
prefiere la singularidad del camello,
el hielo expropiado de La Habana,
el aire de los dormitorios,
el tiro al blanco con ojos vendados,
los baños con inscripciones persas,
la pedantería de la filosofía kantiana,
el indulto a las palomas mensajeras. 

3 

Narra la asfixia del abuelo,
la dramatiza en dos actos.
Memoriza un cuento de medio oriente
con la paciencia del bonsái,
prioriza la mercancía cotidiana
marginando el lenguaje adorniano.
Frankfurt gatea en Plaza España
con dos artículos sobre “el arte de garchar”.
Nada para comentar sobre el pasado
inmediato : poca militancia en el juzgado 12.
 

4

Hizo taekwondo por entregas
en un garaje de Maldonado,
lo llamaban el karate kid  amarillo
en la cueva de los muchachos del once
bis…
Recuerda el día de la primera cita
con la chica que lloró con el bebé de Rosemary.
Antes de matar mosquitos
compila versos de Darío.

 

5

Discusiones con la novia M,
golpea las pantuflas contra la pared
repitiendo un viejo ritual judío.
Cada palabra crispada
se alquila en billetes alfonsinistas.
Tiene la boca roja por el beso
a la estatua de Lola Mora
¿Quién piensa la originalidad
de los versos políticos?
Cada látigo se despolitiza
en el proselitismo pre ideológico
de una  intimidad  mundana.
Esta apatía se resuelve
conjugando el verbo nuclear. 

6

Todo el día calcula
la raíz cúbica de 1000
con un cigarrillo mojado
y la garganta seca
por 2 caramelos de propóleo..
La canción hepática de los contrarios
grabada en cassete de 40 m,
politiza el tedio con camisas
manga larga. 
La muela deshinchada con vainilla,
larga los últimos movimientos
de la crisis invernal.
El predomino de las botas milicianas,
tuerce la dialéctica de los sábados.

7

Chorro de soda para el café instantáneo,
pan árabe recortado con un tramontina oxidado,
luz blanca en diagonal norte,
los minutos juegan a las artes marciales.
Pasea el saber de la metáfora
con transiciones de centrojás .
Anochece con teatro armenio
a la gorra.
Intuición de Bogart rastreada
en la mirada al ventanal.
Afuera se escribe la historia
del acaloramiento.
El cielo parece un té oscuro.
Toma  los  restos de papel glasé
imitando una escultura maya.
La idea de avanzar hacia la meta
de arte total,
rompiendo vasos de plástico en fiestas de 15.
La clausura de las frases hechas
en la entrada al teatro municipal.
Se vale todo cuando se trata
de robar palabras,
si pasa a la historia
por profanar obras originales,
ofrece adaptar Macbeth con música
trance. 

8

Lo ve todo con cámara subjetiva: 
los diccionarios espasa calpe
con tapa roja soviética
completos hasta la W,
la serie de la chica que fue raptada
por la secta Moon ,
la hora crítica del marxismo vulgar,
la marcha del 16/s  comandada por un intelectual cognitivista,
la  primera plana del semanario internacional,
el combate  en Nicaragua con el frente andinista de liberación colonial,
la organización de las células clandestinas
con el manual portugués del Yeneral González,
un kimono de segunda selección
sin planchar por tres semanas,
las postales chilenas
con frases de Skarmeta,
el llavero de la japonesa
KIM SOOM,
los jerbos desparasitados
con agua bendita,
un álbum de fotos con imágenes
de dominicanos jugando generala. 

9

La abuela llama por celular
al plomero que lee a Leo Buscaglia.
La vidente natural le dijo:
“la gente de la cultura es rara”.
Viendo la acción congelada
no puede seguir robando ollas
a jubiladas capricornianas. 

10

El desorden como tarea corriente,
el dentífrico cortado por la mitad
con tijera preescolar.
Calza medias con la imagen
de Ho Chi Minh.
El compromiso
de los pies a la cabeza,
a la cabeza
el pie de atleta. 
Más allá del poder
tosen las hojas  de Berlín.
En la colcha monocorde
lo Real es la pala inutilizada
en los días descontados por la huelga
a Jesucristo. 
“No hay pantanos para las momias”
si no es por cansancio: el tío no se hubiese vuelto
un fanático musulmán. 



No hay comentarios.:

Publicar un comentario