La x marca el lugar.

Tinta Irreversible.

Polosecki es una revista.

Polosecki es una de esas revistas que deberían darle a cada uno de esos viajeros que se niegan a ser turistas y que cuando pasan por Córdoba van en busca de algo más que los habituales atractivos. A esas personas que tienen la extraña intención de conocer el alma de las cosas.
No es seguro que Polosecki retrate con tanta precisión el alma de Córdoba, pero es un zoom bastante poderoso sobre algunas de sus zonas más oscuras y encantadoras.

“Hay algo peor que la angustia de la página en blanco.
Algo peor que no tener ninguna historia que contar:
es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas.”


miércoles, 14 de agosto de 2013

Obra de Juan Tardivo.

Lea autores de su ciudad, ayuda a mantener el medio ambiente.





Textos seleccionados del libro 
“Esto no es un libro de poesía” 
de Juan Tardivo /  ed. Dínamo Poético/ Córdoba  2012


de:  El estado de las pinturas

El estado de las pinturas oleosas 

La morgue recorrió las calles y se llevó a algunos, ya nadie duerme tranquilo en los bancos de las plazas y aunque la mayoría se mete dentro de algodones para compensar la agonía de tener que ir a trabajar, muchos mueren esperando el calor de una primavera lejana.
Las casas arden por dentro, mientras el hielo va comiendo las paredes.


El estado de las pinturas pasteles 
El cielo mantiene la calma mientras dos niños juegan a ser dios, pero sus objetos no cobran vida, sólo sirve de adorno; a medida que pasa el tiempo va perdiendo firmeza, primero se vuelve agua y después desaparecen del centro de atención.

de:  Definición de Cuerpo

Definición de torso

Tomo lo más bello que tengo, un vestido de gala, una pollera con tablas, medias de red o un cancán, busco una blusa ajustada o la chalina de lana verde. Me pongo cosas lindas, embellezco mi exterior, me maquillo, pinto mis ojos y labios; estoy listo para hacer relucir la madera.

Definición de cabeza

Selecciono minuciosamente el playlist de la computadora, busco esas viejas canciones que me llevan a un lugar inesperado. Coqueteo con Bjork y me vuelvo más oscuro que Robert Smith, todo tiene que estar en armonía desencajada y con un volumen hagan temblar los vidrios.


de:  La Caída de los Colores

Caer en el amarillo 

La mujer de mis sueños prefiere los movimientos y las ciudades ruidosas llenas de smog  con los edificios chorreando alquitrán.
Cuando ella grita, me hace recordar a mi padre, cuando los domingos, salía de su pieza con el torso desnudo y en faldas cortas.

Caer en el verde 

Una vez pensé en dejar todo, dirigirme al campo o a las montañas, o irme lejos a vivir con alguna tribu de nativos, donde cultivásemos nuestros propios alimentos. Pero algo me lo impidió, el capitalismo es así, una vez que te atrapa, juega a ser esa red invisible que te encierra en tu casa como alimento para viejos recuerdos. 


de:  La Vida en el Mundo

La vida en el mundo terrestre 
Los músculos acusan el desgaste pero no siento dolor. La suave pintura chorrea por mis dedos hasta tocar el piso y secarse. Todo queda impregnado de su materialidad, cara, torso, pies y manos. Las herramientas aprendieron algo que guardarán en su memoria emotiva hasta la próxima vez.
Empiezo a guardar las cosas, y como en el acto amatorio, los dos cansados pero felices.


de: Las Ciudades de mis pinturas.

Munich

Cruzo el puente hasta la gran metrópolis. Los violentos colores hieren mi cuerpo, pero a ellos no les importa y, siguen amontonando jinetes azules y damas que caminan por las calles con sombreros emplumados. El mundo exterior está dominado y, sólo nos queda sentimientos internos los que arrojamos en una tela junto a fuertes líneas negras que nos configuran: fríos, creadores, y escépticos de lo que hacemos.  


Córdoba 

Trolebuses, colectivos y remises andan por la ciudad que habitan los desdichados, donde la felicidad está oculta, al igual que el río que la atraviesa. Ella piensa que es el centro pero siempre se conserva a la derecha del mapa, lejos del mar. Aquí los colores son libres, no hay nadie que los pueda catalogar, solo unos pocos los enciman en maderas de vieja pinoteca.

















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